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Cuidados / Salud

Parvovirus felina

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Parvovirus felina

La panleucopenia felina, también conocida como parvovirus felino, es una enfermedad grave y muy contagiosa sobre todo en gatitos muy pequeños, donde puede llegar a ser mortal. En esta nota te contaremos qué la produce, sus síntomas, diagnóstico, tratamiento y cómo prevenirla.

Es producida por un virus de la familia Parvoviridae, pero no es el mismo que produce el parvovirus en perros. Afecta a los gatos principalmente, pero también puede infectar a grandes felinos u otras especies como los mustélidos (tejón, nutria). Infectará principalmente a gatos recién destetados, produciendo cuadros más graves y mortales en gatitos de entre 3 a 5 meses, aunque también puede afectar a gatos de mayor edad, sobre todo si no están vacunados.

El contagio será a través de las secreciones de los animales infectados, como orina, fecas, saliva, secreciones nasales e incluso la sangre, por lo que puede transmitirse de forma directa entre gatos, pulgas que lleven sangre con el virus o bien, por objetos infectados como camas, juguetes, frazadas, zapatos, manos o ropas de los amos. El contagio por estos elementos contaminados es la forma más frecuente de traspasar la enfermedad, ya que este virus es muy resistente al ambiente y puede vivir más de un año libre en él.

Existe otra vía de contagio a través de la placenta en gatitas preñadas, donde el virus puede traspasar a los fetos afectando principalmente su sistema nervioso. Cuando la gata adquiere la enfermedad durante el primer tercio de la gestación, generalmente se produce muerte y reabsorción fetal, pero cuando se infecta durante el segundo o tercer tercio, puede provocar aborto, nacimiento de gatitos muertos, o que nazcan con hidrocefalia (acumulo de líquido en el cerebro), daños en el cerebelo (incoordinación de movimientos) y graves lesiones en la retina y nervio óptico (problemas oculares).

El período de incubación puede ser de 1 a 10 días, pero generalmente es de 5 a 7 días. El virus se va a replicar en células que tengan una alta tasa de multiplicación, atacando principalmente a la médula ósea, al sistema digestivo y a los tejidos linfáticos. Al afectar a la médula ósea, producirá una baja de todos los glóbulos blancos (por esto es que se llama panleucopenia) e incluso puede, en algunos casos, afectar también a los rojos (anemia). En el sistema digestivo va a provocar vómitos y va a alterar la absorción de nutrientes a nivel intestinal produciendo diarrea oscura o sanguinolenta de manera tardía, aparece luego de 2 a 4 días de haber comenzado los otros síntomas. Los ganglios linfáticos se verán aumentados de tamaño.

Los síntomas que podemos ver en los gatos infectados, generalmente de entre 3 meses a 1 año, o en gatos que no han sido vacunados, son: depresión excesiva, anorexia, se quedan frente al plato con agua pero no beben mucho, fiebre alta, secreción nasal, deshidratación y diarrea tardía. En gatitos muy pequeños de 3 a 10 semanas de vida, pueden presentar un cuadro sobreagudo, donde morirán a las 12 a 24 horas de haber aparecido los primeros síntomas, pudiendo confundirse con un envenenamiento. La forma subclínica, donde muestran pocos o nulos síntomas, se da generalmente en animales mayores de 1 año o gatos que están vacunados y pueden combatir de manera muy eficiente la presencia del virus.

El diagnóstico se hace en base a los signos clínicos y a pruebas de laboratorio como exámenes sanguíneos, donde lo principal que se encuentra es la gran baja de los glóbulos blancos, y exámenes serológicos (para buscar anticuerpos) o test de ELISA, que son exámenes más específicos para confirmar la presencia del virus en los animalitos.

El tratamiento es de sostén, ya que como es un virus no tiene un tratamiento directo contra él. Se debe ayudar al gatito enfermo para que sea el mismo el que luche contra el virus, apoyándolo con la sintomatología que lo va a acompañar. Se debe hospitalizar para hidratar con fluidoterapia y reponer los electrolitos que pueda haber perdido a través de los vómitos y las diarreas, se debe entregar una dieta muy nutritiva y digestible para ayudarlo con su inmunidad y el decaimiento, y generalmente se le entregan antibióticos para las infecciones secundarias que pueda presentar.

La panleucopenia felina como puedes ver, es una enfermedad grave y de alto sufrimiento, sobretodo en gatitos muy jóvenes, por lo tanto te recomendamos que si ves algunos signos con los que puedas sospechar de este virus, no lo dudes y acudas de inmediato a una consulta veterinaria. Sin embargo existe una vacuna para prevenirla, por lo que es muy importante que si tienes un gatito y sobre todo si es pequeño, le pongas sus vacunas según el calendario que te entregue su médico veterinario, ya que siempre es mejor prevenir que curar, sobretodo en esta enfermedad.

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