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Cuidados / Salud

Gripe felina

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Gripe felina

La gripe felina es una de las enfermedades respiratorias más comunes en nuestros gatos y los síntomas son muy parecidos a los que tenemos los humanos como moquilleo y estornudos. Sin embargo, aunque a veces parezca leve debemos preocuparnos porque algunas veces se puede complicar e provocar la muerte de nuestro gatito. Sigue leyendo esta nota y descubre las causas, síntomas, formas de transmisión, diagnóstico, tratamiento y cómo podemos prevenir esta enfermedad en nuestros mininos regalones.

Causas y Síntomas

La gripe felina es provocada por dos virus, que pueden estar actuando solos o pueden participar los dos dentro de un cuadro. Estos son:

Herpesvirus Felino: Provoca una enfermedad más grave, sus síntomas son más severos. Podemos encontrar mucosidades y descargas nasales, estornudos, ojos con secreciones y llorosos, podría haber conjuntivitis, decaimiento, anorexia y apatía. Cuando aparecen bacterias de forma secundaria a este virus, pueden incluso llevar al minino a la muerte por complicaciones en las vías aéreas o bien por pasar a la sangre produciendo septicemia.

Calicivirus felino: Tiene signos más leves, puede haber descarga nasal pero menos evidente. Lo que más caracteriza a este virus y a veces puede ser el único signo, es la formación de úlceras bucales, en la lengua, mucosa interna de la boca o en la nariz. Algunas cepas pueden generar fiebre y cojera sobre todo en gatitos jóvenes.

Transmisión

Esta gripe es bastante contagiosa, se traspasa a través de las secreciones y expectoraciones de los animales enfermos a los sanos, también puede darse a través de objetos contaminados (fómites) como camas, juguetes, mantas, etc. La tercera forma de contagio es a través de gatos que están clínicamente sanos pero que portan la enfermedad (portadores), en este caso es muy difícil detectar que el virus está presente.

Los animales más vulnerables a esta enfermedad son los que viven en comunidades grandes de gatos, como en refugios, criaderos, o más de 5 gatos en el hogar; en estos casos las probabilidades de contagio aumentan. También son más propensos a enfermar los gatitos jóvenes, los de tercera edad, los no vacunados o los que puedan tener disminuido su sistema inmune por alguna enfermedad, como en mininos con leucemia felina y/o sida felino.  

Diagnóstico, tratamiento y prevención

El diagnóstico lo realiza el médico veterinario en base a sus signos clínicos anteriormente mencionados y a veces se puede apoyar con algún examen de laboratorio como citología de las mucosas (análisis de las células).

No existe tratamiento específico para estos virus, por lo que este debe ser de soporte, es decir, se entregan medicamentos y medidas para combatir los síntomas y no la causa. De esta manera se aliviana al paciente para que este pueda luchar con sus propias defensas contra el virus.  Generalmente se utiliza algún antibiótico para las infecciones bacterianas secundarias que pudiera haber y otros fármacos específicos para el exceso de secreciones y dificultad respiratoria. Debemos mantener a nuestro gatito bien hidratado y comiendo alimentos que le gusten para mantenerlo nutrido, recordemos que pueden perder el apetito con esta enfermedad. Cuando el cuadro es severo muchas veces se recomienda la hospitalización.

La prevención se realiza mediante la vacunación, la  vacuna triplefelina los protege contra ambos virus, y se puede colocar a partir de los 2 meses de edad. Sin embargo, el ser vacunado no elimina la probabilidad de contagio en un 100%, pero si ayudará a que sus síntomas sean mucho más leves en caso de enfermar.

Si sospechas que tu gatito puede tener gripe, no dudes en llevarlo a su Médico Veterinario para dar tratamiento inmediato y ayudarlo a tener una recuperación mucho más rápida, evitando complicaciones secundarias. No olvides mantener su calendario de vacunación al día para prevenir esta y otras enfermedades que puedan afectar el bienestar de tu regalón.

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