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Intolerancia a la lactosa en mascotas

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Intolerancia a la lactosa en mascotas

Una de las dudas que tenemos los humanos, amos de mascotas, es saber si pueden o no comer lácteos como yogurt, leche, quesos o incluso helados. Es importante tener cuidado con esto, porque algunas mascotas pueden no tolerarlos bien. No te pierdas esta nota porque te explicaremos porqué ocurre esto, que síntomas presentan si existe intolerancia y qué alimentos deberemos evitar.

Cuando perros y gatos nacen, tienen gran capacidad para producir una enzima llamada Lactasa en su sistema gastrointestinal, que es la encargada de digerir la lactosa de la leche materna. Una vez que son destetados, esta enzima ya no es necesaria, por lo tanto su capacidad de síntesis se ve disminuida. Al no seguir recibiendo estímulo para su producción la capacidad disminuye de diferente forma dependiendo de cada mascota.

Cuando los animales ya no consumen lácteos luego del destete, es mucho más probable que su capacidad de producción de lactasa sea casi ínfima a medida que van creciendo, por lo que se hacen intolerantes a la lactosa. En cambio, si se mantienen ingiriendo lácteos en pequeñas porciones durante toda su vida es más probable que aguanten mucho mejor este tipo de alimentos, a menos que se trate de una intolerancia patológica donde el problema acá es que nunca tendrán la capacidad de producir lactasa en ninguna etapa de su vida.

La tolerancia entonces dependerá de cada perro y gato, de su propia capacidad de producir lactasa en su sistema digestivo.

La intolerancia a la lactosa tiene varios síntomas que son característicos luego del consumo de estos alimentos, así que si tu mascota presenta uno o varios de ellos podrías sospechar que la padece:

  • Diarrea
  • Dolor abdominal
  • Gases
  • Decaimiento
  • Náuseas
  • Vómitos

Si quieres compartir alimentos lácteos con tu perro o gato, te recomendamos le des a probar en pocas cantidades para evaluar su tolerancia porque si ya está comiendo su alimento balanceado comercial, podemos hacerlo engordar o a que sufra problemas gastrointestinales sin necesidad de que sea intolerante.

Lo mismo ocurre si tu mascota consume alimento natural. Si agregas por ejemplo, yogurt natural a su dieta, anda probando de a poco y nunca le des en exceso. Es mejor que prefieras productos que no tengan demasiados aditivos como colorantes y conservantes, porque también pueden generar problemas gastrointestinales en nuestra mascota.

Si tu mascota es intolerante a la lactosa, evita compartir alimentos lácteos con él, como leche (la de vaca es alta en lactosa incluso para cachorros), yogurt, quesos, helados, crema, etc. Estos alimentos no son necesarios en su dieta y si no los tolera bien, mejor evitarlos y dar otro tipo de snacks que no contengan lactosa e incluso, podemos darle algunos ingredientes más naturales como manzana y zanahoria dependiendo de sus propios gustos.  Descubre más sobre estos snacks en nuestra nota “Snacks caseros para mascotas” para que tengas algunas opciones diferentes y saludables que puedes hacer tú mismo en tu hogar. 

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