X
Regístrate
Cuidados / Salud

Enfermedades comunes en razas grandes y gigantes

#Cuidados / Salud

Enfermedades comunes en razas grandes y gigantes

Existen algunas enfermedades que son más frecuentes según el tamaño de la raza. En esta oportunidad te contaremos acerca de las patologías más comunes que se presentan en perros de razas grandes y gigantes ,como el Pastor Alemán, Golden Retriever, Gran Danés, Rodesiano, San Bernardo, Boyero de Berna, entre otros.

1- Displasia de codo o cadera:

La displasia es una enfermedad que se da más en estas razas, puede generarse por diversas causas ambientales (mala alimentación, ejercicio intenso y/o inadecuado, traumas) sumado a un factor genético, donde se produce un desarrollo anormal de los huesos de la articulación, pudiendo presentarse de forma uni o bilateral. Con esto, nuestra mascota comenzará con dolores y con dificultades al caminar, veremos que le pueden costar movimientos como levantarse, sentarse, saltar, etc., puede quejarse por dolor, y pueden aparecer cojeras. Es importante entonces llevar a nuestro regalón al veterinario para que lo evalúen y se pueda confirmar el diagnóstico mediante radiografías. El tratamiento va a depender de la gravedad de la displasia. Generalmente se utilizan analgésicos y protectores articulares, además de cambios en su rutina de ejercicios y su tipo de alimentación. Si la gravedad es alta, se evalúa la posibilidad de intervenir quirúrgicamente el área afectada.

2- Dilatación y Torsión Gástrica:

Los perros de raza grande y gigante son mucho más predisponentes a esta enfermedad que los de raza pequeña. En esta patología, el estómago se dilata de forma exagerada con posibilidades de rotarse sobre sí mismo, lo que compromete a todos los vasos sanguíneos que están en esa zona, transformándose en una situación de urgencia, donde si no se lleva de inmediato al veterinario, lo podría llevar a la muerte. La aparición de esta patología dependerá de varios factores, como exceso de ansiedad en la mascota, tórax profundo, perros que comen una sola vez al día, ejercicio luego de comer, aerofagia, entre otros. Los síntomas los veremos entonces luego de que el animal ha comido, donde primero estará inquieto y luego se decae, intenta vomitar pero no puede, su estómago estará muy inflado, tendrá dificultad para respirar, y sus mucosas se pondrán pálidas. Si esto ocurre debes correr al veterinario, quien intentará descomprimir si no está tan rotado, o puede hacer una cirugía de urgencia para solucionar el problema. Te invitamos a leer nuestra nota “Torsión gástrica en perros” por si quieres profundizar más sobre esta patología.

3- Problemas relacionados al crecimiento:

Los perros grandes y gigantes tienen un crecimiento más acelerado en menor cantidad de tiempo, comparado con los de raza pequeña. Cuando son cachorros, sus huesos aún no están bien solidificados ni desarrollados, y tienen placas o cartílagos de crecimiento que serán los que se irán estirando y endureciendo, para transformarse finalmente en el hueso definitivo. Estas placas son muy delicadas, por lo que hay que tener cuidado con los ejercicios excesivos, traumas, y la mala alimentación, ya que pueden llevar a problemas articulares y/o de displasias. Deberemos no someterlos a ejercicios o saltos excesivos y ojalá darles alimentos específicos para cachorros de razas grandes y gigantes, hasta que lleguen a su tamaño adulto. También puedes asesorarte con tu médico veterinario si tu regalón es de raza gigante, ya que a veces se puede suplementar los primeros meses con algún protector articular.

4- Problemas articulares:

Estas razas también son más propensas a enfermedades articulares como artritis y/o artrosis. La primera se refiere a una inflamación de la articulación, dada por diferentes causas, como traumas, bacterias, enfermedades autoinmunes, sobrepeso, y la más importante, por el crecimiento brusco. La artrosis en cambio es una enfermedad degenerativa, causada por el desgaste inapropiado del cartílago articular, dándose principalmente en animales viejos. En estas enfermedades habrá dolor, pueden quejarse al mover la zona afectada, y pueden tener un caminar más rígido y dificultoso, evitando actividades como caminar, correr o saltar. El diagnóstico lo hace el veterinario con base en sus signos clínicos, su historial, y puede respaldarse con radiografías. El tratamiento dependerá de la causa, pudiendo utilizar uno o varios fármacos como analgésicos, antibióticos, protectores articulares, cambiar la alimentación y su rutina de ejercicios. Te invitamos a leer nuestra nota “Artrosis en perros” por si quieres profundizar sobre esta enfermedad.

Si tienes un perrito de raza grande o gigante, te recomendamos tener ojo con estas enfermedades, ya que son comunes en ellos. Puedes prevenir alguno de estos y otros problemas, dándole una alimentación de calidad, haciendo que hagan ejercicios acorde a su crecimiento y etapa de vida (no sobre exijas si es cachorro), y no olvidando llevarlo al veterinario para controlar su salud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.